El Parkinson es una enfermedad que afecta a más de 65.000 españoles y cuya incidencia va en aumento. Constituye una de las causas de incapacidad en las personas mayores; sin embargo, cada vez afecta a personas más jóvenes, incluso a individuos menores de 40 años. Se trata de una degeneración crónica y progresiva de las estructuras cerebrales encargadas de la coordinación del movimiento, equilibrio y la postura. Actualmente cuenta con buenos tratamientos farmacológicos y psicológicos que permiten al paciente realizar una vida prácticamente normal.
Los síntomas más comunes son: temblor lento y rítmico que no se presenta en todos los casos (más evidente cuando se está en reposo), ralentización del movimiento, que se da tanto en los movimientos automáticos -deglutir, parpadear, etc., como en los voluntarios, bradicinesia (falta de expresión en la cara), rigidez muscular, anomalías posturales (inclinación de la cabeza y el tronco hacia delante, tendencia a mantener los codos y rodillas encogidos), anomalías al andar (marcha lenta, pasos cortos y rápidos, aumento brusco del ritmo de la marcha), trastornos del equilibrio (se pueden manifestar en la enfermedad avanzada), estreñimiento, insomnio, alteración de la visión….
La terapia actual combina fármacos, pautas dietéticas, fisioterapia, logopedia, atención psicológica, etc, reduciendo satisfactoriamente sus síntomas.
Recomendaciones generales:
- Variar al máximo el tipo de alimentos dentro de cada grupo (distintas verduras, frutas...).
- Respetar los horarios de comidas y no saltarse ninguna.
- Distribuir la alimentación en tres comidas principales (desayuno, comida y cena) e incluir una colación a media mañana y otra si es posible ,como merienda.
- Comer poco a poco y masticar bien, en ambiente agradable, relajado y sin interferencias (televisión, radio).
- Arroz, pasta, patata, legumbre: Incluir 2 a 4 veces por semana. Pan, a diario en cada una de las comidas.
- Consumir mínimo 2-3 frutas al día, entre ellas 1 cítrico.
- Comer diariamente verduras.
- Carne, de 4 a 6 veces por semana; pescado, como mínimo 4 veces por semana; huevos, hasta 5 unidades a la semana.
Beber entre un litro y medio y dos litros de agua al día (4-6 vasos diarios). Pueden incluirse también zumos, infusiones, caldos, gelatina de frutas. |