La vuelta de las vacaciones suele resultar dura para todos, aterrizar, de nuevo en nuestra rutina diaria no siempre es sencillo, No todo se encuentra en el mismo lugar donde lo dejamos, la aguja de nuestra báscula nos señala que hemos cometido algún que otro exceso.
Durante este paréntesis estival nuestros hábitos de vida han cambiado. Solemos descansar más horas, modificar los horarios de comida, y realizar otras actividades que a lo largo del año no podemos por falta de tiempo. Pero todo se acaba, e igual hay que volver al trabajo, hay que recuperar los hábitos alimentarios, manteniendo un horario regular de comidas, y procurando no saltarnos ninguna toma.
Sin embargo, no debemos angustiarnos con esto, es conveniente que lo hagamos de la forma más natural posible, y en ningún caso ( salvo indicación concreta de un especialista) tomárnoslo como una obligación, sino como el placer que es el comer. Este pequeño esfuerzo nos ayudará a mantener nuestro estado de SALUD. |